martes, 9 de diciembre de 2008

En tiempo de crisis...comparte


Muchos indicadores macroeconómicos van reflejando una respuesta de cautela de la ciudadanía ante un escenario incierto. La mancha de aceite se extiende a todos los niveles de la población y a los directivos se les mentaliza del "nuevo contexto". Hace unos años leí a Marvin Harris en un pequeño opúsculo titulado "Jefes, cabecillas y abusones" en el que me llamó la atención -además de los orígenes antropológicos del liderazgo y sus diversos "conceptos" en los !kung, los semais, los mumis,...etc- un cita de Richard Gould: Cuanto mayor es el índice de riesgo más se comparte. A continuación Harris apostilla: la reciprocidad es la banca de las sociedades pequeñas. Quizás se reavive en estos tiempos de crisis -ya que las entidades bancarias se afanan en captar pasivo pero son renuentes a ofrecer activos- una innovación social potenciada desde el avance de las nuevas tecnologías pero que toma sus antecedentes en los albores de la humanidad -el trueque- y concretamente en el siglo XIX -Josiah Warren y la Cincinnati Time Store: los bancos de tiempo. Un banco del tiempo es un sistema económico por el cual usuarios pueden ofrecer o demandar productos o servicios sin que intervenga la moneda oficial del país: se intercambian servicios por tiempo (trabajo por hora), favores por favores (véase el caso de Kroonos). Este intercambio fomenta las relaciones sociales y, en cierto modo, la igualdad entre distintos estratos económicos. Los bancos del tiempo no son sólo entre dos personas también se pueden adquirir productos de un catálogo, que se consigue con donaciones de empresas e instituciones, las horas resultantes de este catálogo serán para el beneficio de la propia organización. Las posibilidades son inmensas para este tipo de economía social. Desde bancos del tiempo para centro escolares, para que los alumnos se integren en su centro y ayuden en su conservación o para barrios, para poder integrar a colectivos, minorías, exluidos como: ancianos, jóvenes o inmigrantes. Los bancos del tiempo también ofrecen a cualquier comunidad una tecnología para recompensar la participación en la reconstrucción de la comunidad ya que generan capital social en ámbitos tales como: renovación de barrios, seguridad ciudadana, mejora de la salud, inclusión de los retirados como ciudadanos activos, integración de personas con discapacidad física, campañas de defensa medioambientas, rehabilitación de dependencias...etc. La informática ofrece soluciones para la gestión de esta innovación social. Cyclos es un software open source -bajo una licencia GPL- desarrollado en Java para su utilización en diversos sistemas de intercambio como: Lets, Redes de trueque, redes de intercambio como C3 (circuito de consumidores y comercios) y CBC (commodity backed currency, monedas respaldadas por materiales), sistemas que combinan micro finanzas con monedas locales como VLC (Valuable Local Currency, Moneda local valorada)y sistemas financieros comunitarios como ROSCA (rotating savigs and credit associations, asociaciones de ahorro y créditos rotantes). Ha sido desarrollado por la fundación Holandesa STROhalm y adaptado por la Asociación Vecinos Europeos para su uso en los bancos del tiempo. La versión actual ofrece acceso por web a un entorno donde los miembros pueden administrar sus cuentas, ver sus transacciones, hacer pagos en unidades locales, poner anuncios y contactar otros miembros. Los Miembros pueden realizar pagos vía internet o teléfono móvil. Entre las entidades que lo usan están: Noppes LET community (Holanda), Comal, Alternative Community Network (Honduras), Compras business network (Brazil), Réseau d'Échanges et Entraide Locale (Canada), Services4u community / business network (Australia). En España lo utiliza: los bancos del tiempo de la Cruz Roja, el ayuntamiento y de otros colectivos de Madrid , Valencia, Murcia, Zaragoza y la red nacional.En todos la misma dinámica -el famoso efecto Mateo-: cuanto mayor crédito de tiempo circule y cuanta más gente compartan su tiempo y sus talentos entre ellos más rica se convertirá la comunidad. Como indica Henry Mintzberg se aprende más del vuelo observando un pájaro que mirando miles de ellos es una pantalla de radar. Es interesante visitar la experiencia Chilena de la ONG Cívica a través de su blog.
Foto: Tomada de www.valencia.es/ayuntamiento/bienestarsocial