viernes, 26 de diciembre de 2008

La estrella ha muerto...!viva el equipo!


Dicen que en tiempos de crisis aumenta el consumo de televisión. Un famoso insight dice: espera lo inesperado o muere mirando lo que sucede. Espero que ante los tiempos complicados que se nos avecinan estemos alerta y que, como decía Picasso, la inspiración nos pille trabajando en lugar de mirando lo que pasa...ya sea por TV o por internet. Por cierto, días atrás escuchaba que por primera vez el consumo de internet es superior al de la "caja tonta": internet es más activo, mueve más la mente, incita más a la relación... me falta un dato el índice de lectura -referente para crear una cultura crítica (el algodón no engaña...). En todo caso, ayer viendo las noticias en televisión, se insistía -buscando la anécdota, más que la noticia- en la foto que tenía el Rey en su tradicional mensaje televisivo (no era su familia, eran los monarcas en el vestuario de unos deportistas después del triunfo). Seguidamente se hablaba de un año irrepetible para el deporte español (el mito del deporte como evasión...) Hace prácticamente un mes leía el blog de mi amigo, experto en liderazgo, Juan Carlos Cubeiro, su comentario al enterarse de la última victoria en tenis "Al aterrizar, un SMS de mi amigo Juanma cuenta que hemos ganado la Copa Davis en Argentina. Impresionante, en territorio de lo más hostil. Estamos abonados a la épica: un campeonato del mundo de baloncesto sin Gasol en la final; una eurocopa de fútbol sin el pichichi Villa en el partido decisivo; una final de la Davis, sin Nadal, el número uno. Somos algo aparte. Nos falla el ariete y es cuando damos lo mejor de nosotros mismos. Tendríamos que ir abandonando, desde cualquier organización y territorio, la respuesta "mesiánica" a los desafíos y problemas y "darnos cuenta" de las posibilidades del equipo, de la cooperación, la sinergia de talentos,...: la estrella ha muerto.... !viva el equipo! Se trata de un proceso psicoanalítico semejante al de "matar al padre" pero a otro nivel ¿cuántas instituciones del tercer sector (asociaciones, fundaciones, cooperativas,...) no superan el abandono (por jubilación o defunción) del fundador/a y viven esperando una respuesta (que no llega) cuando lo que tienen que hacer es afrontar y dar un paso más hacia la madurez organizativa (la autonomía de la misión, de la razón de ser más allá de los personalismos)?
Foto: mundodeporte.elmundo.es