miércoles, 29 de abril de 2009

La economía "informal" que emerge: OIT-SYNDICOOP

"Proletarios del mundo uníos" decía el famoso lema marxista...y puede decirse que jamás fue entendido simultáneamente por el sindicalismo y el cooperativismo...cada uno ha ido por su lado. SYNDICOOP, es una iniciativa desarrollada desde Ginebra por la Oficina de Actividades para los Trabajadores (ACTRAV) y el Servicio de cooperativas de la OIT como resultado de un esfuerzo conjunto de la Alianza Cooperativa Internacional (ACI), la Confederación Internacional de Organizaciones Sindicales Libres (CIOSL) -actualmente CSI- y la Organización Internacional del Trabajo. Las actividades comenzaron en 2002, y en una primera etapa el objetivo ha sido el de mejorar las condiciones laborales de trabajadores de la economía informal en Rwanda, Tanzania, Uganda, y más recientemente también en Kenia. "Estuvimos vinculados al proyecto OIT-SYNDICOOP desde el comienzo, y nuestros miembros se han beneficiado del fondo rotativo de préstamos que les permite expandir sus posibilidades de negocios y aumentar sus ingresos", dijo Sulait, quien es miembro de la Cooperativa de Limpia Zapatos de Uganda. "Nuestras voces ahora son escuchadas y respetadas por las autoridades municipales cuando demandamos respeto a nuestros derechos". La economía informal con frecuencia es considerada "sumergida". Pero en África occidental, tal como ocurre en muchas otras partes del continente, las actividades informales están lejos de ser invisibles. Los trabajadores informales venden periódicos, fruta, relojes o cualquier otra cosa que les pueda generar un ingreso. Y también ofrecen lustrar los zapatos o cortar el pelo de trabajadores, oficinistas o turistas. Su informalidad no está determinada por la invisibilidad, sino por la falta de vinculación con las estructuras formales de la sociedad, tanto aquellas relacionadas con el Gobierno como con la sociedad civil. Hassan Raha, del Congreso Sindical de Tanzania, dice que "el proyecto OIT-SYNDICOOP es una llamada de atención a nuestros gobiernos, para que respalden los esfuerzos de la mayor parte de los pobres que cada día luchan por su supervivencia en la economía informal". SYNDICOOP congrega representantes de asociaciones sindicales y de cooperativas, gobiernos y dirigentes de pequeños grupos de trabajadores informales. En Tanzania el comité directivo nacional del proyecto cuenta con representantes de todos estos grupos. Uno de los primeros pasos del proyecto fue asistir a los dirigentes de sindicatos y cooperativas en el diseño de estrategias para adaptar sus actividades de manera que pudieran contribuir a la organizar a los trabajadores de la economía informal. En cada país diez dirigentes fueron capacitados para lograr este objetivo. Además los comités directivos nacionales seleccionaron grupos de trabajadores informales para involucrarlos en el proyecto. En mayo de 2004 había 12 de estos grupos en Uganda, 7 en Tanzania y 5 en Rwanda. El proyecto busca que los grupos obtengan asistencia para mejorar sus condiciones laborales y su generación de ingresos. Para lograrlo, cada comité nacional ha establecido un fondo rotativo de préstamos. En Rwanda, por ejemplo, se ha dado respaldo a un grupo de mujeres recolectoras y recicladoras de basura, quienes realizan esta actividad tras la muerte de sus esposos en el genocidio ocurrido en ese país. "El proyecto ha permitido fortalecer la organización de las mujeres pobres que trabajan en la economía informal de Rwanda. Nosotras luchamos por la recolección de basura y su reciclaje para beneficiar el ambiente. Ahora hemos logrado mejorar nuestras condiciones mediante capacitación y acceso a microcréditos", explicó Florida Mukarubuga, de la asociación de Mujeres AMIZERO en Rwanda. AMIZERO recibió asesoría sobre condiciones laborales que pueden ser peligrosas dada la naturaleza de su trabajo, y utilizará el microcrédito para comprar materiales y herramientas. Su principal actividad de reciclaje se realiza a partir de la recolección de basura doméstica. Entre los desperdicios hay cáscaras de banana y papas, que pueden ser secadas para transformarlas en briquetas que luego sirven para cocinar. Estas son más baratas que el carbón y además son una alternativa a la tala de árboles para obtener leña. El trabajo con basura es peligroso, así que el proyecto se concentró en la capacitación, en el uso de protecciones para mejorar sus condiciones laborales, y en el retiro de los niños de estas actividades.