martes, 28 de abril de 2009

Algo "descomunal": los bankomunales


Los bankomunales han sido desarrollados por Fundefir (Premio a la excelencia 2008 según Venezuela Competitiva) una organización venezolana completamente privada, y sin fines de lucro. Lo mejor que ha hecho Fundefir en estos diez años es llevar a la gente herramientas para que la comunidad se haga dueña de su destino a través de un proceso pedagógico transparente y sin tutelajes de ningún tipo "educando a las comunidades en el ahorro". Para ello la fundación pone a disposición de los beneficiarios de un call center para resolver dudas prácticas y un software en Internet que se haya en proceso de desarrollo. Salomón Raydán, filósofo de formación y emprendedor por experiencia vital (miembro de Ashoka), es el cerebro creador de Fundefir y de los bankomunales (con camisa amarilla en la foto). Junto a él se mueve un reducido equipo de personas; además, el grupo ha contado con la asesoría de la firma consultora McKinsey, que ha ayudado a definir a Fundefir su propia esencia como empresa social. Hoy día suman alrededor de ciento cincuenta "bankomunales" diseminados en varios estados de Venezuela (aunque en España las Comunidades Autofinanciadas (CAF) siguen el mismo patrón). Se definen como una metodología para crear y desarrollar organizaciones financieras locales, propiedad de los miembros de cada comunidad. El de Bankcomunales no es el modelo del Village Bank ni el de los bancos comunales tradicionales (que se generan automáticamente desde los consejos comunales venezolanos); es un movimiento de capital financiero propio. En los Bankomunales los créditos son pequeños, pero se satisfacen en casi cien por ciento. Los Bankomunales no son como una cooperativa. En este caso, el individuo es lo principal. “Es mi voluntad como individuo lo que prevalece. En esa racionalidad individual encuentro que asociarme es beneficioso. No es lo colectivo sobre el individuo; es una suma de individuos. Y así debe ser”. Dice Raydán: “Nuestro modelo está diseñado para todo el mundo: el ama de casa, el estudiante… todo el mundo tiene derecho. Una señora que no tiene para pagar la luz, y pide un crédito para eso. Un pobre no tiene tarjeta de crédito. ¡No tener acceso a servicios financieros es una cosa tan excluyente! Lo que digo es que nuestro modelo contribuye a solucionar esos problemas. A un nivel, nunca hemos pretendido sustituir a la banca. Al contrario, ser aliados de la banca en sectores donde no va a llegar”. Estoy leyendo un libro que habla de su metodología de implantación y que compré en Caracas en mi último viaje...Seguiremos informando. Un lema: la banca social, una respuesta solidaria ante la crisis financiera.