sábado, 24 de enero de 2009

Cibervoluntariado e iniciativas contra la brecha digital


Las nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) están impulsando un nuevo concepto de sociedad. Las posibilidades económicas, técnicas y sociales que las TIC permiten están haciendo habitual e indispensable su uso al impregnar cada vez más ámbitos de nuestra vida cotidiana. Pero la velocidad de este proceso está generando asimetrías y desigualdades como la conocida brecha digital (digital divide). Frente a esa fractura se propone la e-Inclusión como el necesario acceso a las TIC de todos los ciudadanos, especialmente el de los colectivos menos favorecidos económica y socialmente en los que este proceso agrava su situación. En el marco de esta labor son necesarias iniciativas que permitan conocer y manejar esas nuevas tecnologías. Una de estas iniciativas es la del cibervoluntariado. El estudio realizado por "cibervoluntarios" describe las competencias de estas personas: curiosas, pro activas, con ganas de aprender, pasión por compartir y entusiasmo por las TIC que de forma altruista contribuyen a fomentar el uso y conocimiento de herramientas tecnológicas entre la población con menores oportunidades de acceso y/o formación. Su labor se desarrolla bien a través de la red bien en persona, de tú a tú, mediante cursos, charlas, conferencias, talleres, eventos, seminarios, entre otros. De nuevo está presente la perspectiva glocal: conexión entre lo local y lo global en la sociedad de la información. El perfil en España -según el estudio realizado entre sus miembros por la Fundación Cibervoluntarios- es el de un hombre, con dos o más ordenadores, solidario, con alto nivel educativo, en su mayoría de la rama cientifico-tecnológica y con un interés innato hacia los avances tecnológicos y todo tipo de herramientas tecnológicas. Es muy significativo el parámetro del sexo, más hombres (66%) que mujeres (34%), inusual en el mundo del voluntariado y el parámetro de la edad, al contrario de la que se suele pensar, un 42% de los cibervoluntarios son jóvenes, entre 18 y 30 años, le supera apenas por un 1% la participación de profesionales entre 31 y 50 años con un 43%. Por otra parte es muy importante señalar que en los últimos años ha empezado a incorporarse un perfil muy interesante, personas prejubiladas o jubilados que hoy por hoy constituyen el 13% de los cibervoluntarios de la Fundación. Otras iniciativas paradigmáticas en la lucha para reducir la brecha digital son la Fundación Bip Bip, la Fundación Esplai y la Red de Mayores. La Fundación Bip Bip desarrolla, entre otras iniciativas, las aulas bip-bip, más de 600 en todo el territorio español. Se trata de espacios dotados con ordenadores con conexión a Internet desde los que las personas sin recursos o en riesgo de exclusión reciben formación para su integración social e inserción sociolaboral. En este área, la fundación también hace formación de formadores. Bien presencialmente y/u online instruye a responsables de ONG o voluntarios que, a su vez, impartirán cursos de ofimática e Internet en los centros que tienen instaladas aulas Bip Bip. Otro referente es la Red Conecta iniciativa de la Fundación Esplai, cuyos principales ámbitos temáticos de actuación son la formación y el desarrollo de habilidades sociales entre menores, jóvenes, mujeres con dificultades de inserción laboral y, en general, colectivos con dificultades de inserción social y laboral. Por su parte la Edad Dorada-Mensajeros de La Paz pionera en el acceso de los mayores a las TIC, tiene como colectivo de intervención a los mayores de 50 años y como finalidad fomentar la inclusión de los mayores a la sociedad y la relación interpersonal. Otros iniciativas de ámbito más local son experiencias en Mádrid, y Málaga. La Asociación Semilla está radicada en el barrio de Villaverde (Madrid) y tiene como principal objetivo la integración de las personas más desfavorecidas social y económicamente. Su ámbito temático principal es la formación e inserción socio-laboral de los menores, los jóvenes y las mujeres inmigrantes. Pero, además, ha creado y desarrollado empresas de inserción sin ánimo de lucro (como Albino 20, S.L.) con la finalidad de completar el itinerario de integración socio-laboral de los jóvenes que se han formado personal y profesionalmente en los talleres de la asociación. Por último, La Palmilla.com promovida por La Asociación al Servicio de la Investigación y la tecnología (ASIT) . La Palmilla es una barriada al norte de Málaga, denominada La Palmilla y considerada como zona de exclusión social, con más de 25.000 habitantes. Seguro que la solidaridad de este tipo está presente en muchos lugares ¿te animas a decirme alguna iniciativa "innovadora" más en este ámbito?