miércoles, 11 de noviembre de 2009

Iniciativa empresarial innovadora en RSE

La Fundación Telefónica ha sido reconocida en su proyecto Educared-Proniño como la iniciativa empresarial más innovadora en RSE del 2009 por el diario económico Cinco Días. Proniño es un programa de acción social gestionado por la Fundación junto con las operadoras de Telefónica Móviles en sus 13 oficinas de América Latina, que pretende contribuir a erradicar el trabajo infantil en la región. Algunos ejes de la iniciativa interesantes:

1) ALINEACIÓN CON OBJETIVOS DE INSTITUCIONES NO GUBERNAMENTALES: El programa está alineado a las metas regionales de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que buscan erradicar las peores formas de trabajo infantil antes de 2015, y de todo trabajo infantil antes del 2020.

2) INCIDENCIA EN UN PROBLEMA CLAVE PARA EL DESARROLLO: La deserción escolar es uno de los obstáculos más grandes para el desarrollo económico de América Latina, en tanto agudiza la brecha de desigualdad social. Se calcula que sólo en el área de América Latina y el Caribe trabajan 5,1 millones de niños/as, perdiendo oportunidades de desarrollo. En este contexto, la intervención de Proniño se ordena en torno a una lógica en la que la afirmación central sería que “la escolarización es un instrumento eficaz para la erradicación progresiva del trabajo infantil”.

3) UN PROCESO DE INTERVENCIÓN "HOLÍSTICO" Y "RELACIONAL" PARA LA GENERACIÓN DE UN NUEVO ENTORNO. En principio, hay que generarle al niño/a las condiciones personales básicas para que pueda afrontar con éxito un proceso educativo, desde dotarle de materiales básicos hasta asegurar que su salud y alimentación le permiten asimilar el proceso de aprendizaje. En el proceso educativo también interviene la familia, que debe comprometerse y hacer viable y sostenible la escolarización. Al hacerlo, la propia familia comienza a transformarse: reconoce los derechos del niño, reflexiona sobre su relación afectiva y el buen trato, se revaloriza el estudio y, por tanto, el trabajo deja de ocupar la posición central en el esquema de vida que se le impone al niño/a. Por otro lado, se interviene en la relación niño-escuela. Se busca compensar las deficiencias acumuladas por el niño/a en relación al estudio y también trata de adaptar el entorno pedagógico a una necesidad de aprendizaje distinta. Se utiliza a la propia escuela como plataforma para crear una nueva relación niño-familia-escuela. Finalmente, cuando la intervención adquiere una cierta continuidad y escala, comienza a ser social e institucionalmente visible, por lo que es posible crear redes de contención de distintos tipos, que expanden la protección de los derechos del niño/a.

4) ESTIMACIÓN DE IMPACTO REALISTA. Toda esta acumulación de transformaciones en cascada, permite crear un nuevo entorno social, familiar, escolar e institucional, que posibilita una erradicación progresiva del trabajo infantil. Y aún en aquellos casos en que no se logre que el niño/a abandone el trabajo, la retención dentro del circuito formal de educación, produce a medio-largo plazo que mejoren sus posibilidades de inclusión social y laboral positiva, evitando así que cuando sean adultos, reproduzcan el círculo vicioso de pobreza/exclusión que genera más pobreza y desde allí, más trabajo infantil.