domingo, 18 de abril de 2010

Comercio Justo: sin pausa pero con prisa...


Las innovaciones sociales tienen que ir abriéndose paso poco a poco. Resulta extraño que se cuestione el comercio justo pero otra cosa es practicarlo (consumirlo). Todavía se puede innovar, sobre todo en procesos, para que esta práctica socialmente innovadora se generalice más y más. Según se desprende del informe “El comercio justo en España 2009. Cuestión de género” elaborado por la Coordinadora Estatal de Comercio Justo y SETEM. De él destacamos las siguientes ideas y reflexiones:

1) Penetración y evolución creciente en el mercado español. Existe un aumento progresivo de la comercialización de estos productos desde el año 2000 (de siete a casi diecisiete millones de euros en el 2008) con un incremento interanual de 12,1% (exceptuando el descenso del 2,9% el último año).

2) Todavía queda potencial de crecimiento (y espacio para el compromiso social...). El gasto medio en España es de 350 euros por 1000 habitantes (por debajo de la media europea cifrada en 1500 euros/1000 h.)

3) Concentración de venta en cinco autonomías. Algo más de la mitad de las ventas de toda España se producen en Cataluña (29,7%), Madrid (21,8%) seguido de Andalucía (8,9%), País Vasco (8%) y comunidad valenciana (6,1%) que representan el 75% del total.

4) Minoristas, Supermercados y tiendas de productos ecológicos son los canales preferidos. En cuanto al lugar de adquisición de los productos la mitad se reparte en establecimientos de productos ecológicos (7,9%), supermercados y grandes superficies (12,3%), otros minoristas (16,7%) y en menor medida hostelería y máquinas de vending.

5) Café, chocolate y azúcar como productos clave.En cuanto a las preferencias de las personas consumidoras, lo más vendido son los productos de alimentación, que representan el 60% de las ventas. El café se mantiene como el producto estrella: se lleva casi la mitad de las ventas de alimentos. Le siguen en ventas el cacao y el azúcar. En artesanía los artículos más comprados fueron los complementos (30%), y la decoración (26,7%), seguidos de textiles para el hogar (16,8%), ropa (11,8%) y juguetes (8,1%). Habría que extender más el comercio justo a otro tipo de productos.

6) Las cooperativas son unos canalizadores importantes. Estos productos provienen de 43 países, la mayoría latinoamericanos (16), seguidos de africanos y asiáticos. La mayoría de las organizaciones productoras de Comercio Justo son cooperativas o asociaciones (como Oromia en Etiopía o como El Ceibo en Bolivia)

7) Consumir productos de comercio justo es también contribuir a la igualdad de género. En su segunda parte, el informe analiza la relación entre Género y Comercio Justo. Las cifras reflejan que la pobreza afecta de manera especial a las mujeres: el 70% de los 1.200 millones de personas que viven en la pobreza, son mujeres. Además, en todo el mundo ellas reciben menos salario por el mismo trabajo. Pese a ser propietarias sólo de un 1% de la tierra en el planeta, son las principales productoras de alimentos: contribuyen entre el 70-80% en la alimentación en África subsahariana, el 65% en Asia y el 45% en América Latina. La igualdad de género es una prioridad para todas estas organizaciones productoras de artículos de comercio justo, y por ello desarrollan diferentes estrategias. En todas las organizaciones de Comercio Justo, la remuneración es igual entre hombres y mujeres por el mismo trabajo, dado que la equidad es uno de los principios básicos.

Las políticas de RSE en el ámbito del comercio tendrían que impulsar el desarrollo de este área. El próximo 8 de mayo se celebra el día mundial del comercio justo ¿por qué no lo celebramos comprando un "producto justo" en nuestra tienda habitual más cercana?