jueves, 9 de julio de 2009

Los 75.000

Julio Alonso, director de comunicación de Save the Children, , denunció que "es vergonzoso que 9,2 millones de niños mueran cada año. Más de 75.000 perderán la vida durante los tres días que dura la cumbre del G-8". "El G-8 y otros países ricos tan sólo están destinando 3.500 millones de dólares al año a parar la mortalidad infantil. Esta cifra es la mitad de lo que se necesita para reducir sustancialmente la mortalidad infantil", advirtió también este portavoz. Tampoco cumplen lo que prometen. En Gleneagles, el G-8 y otros líderes mundiales prometieron que darían 50.000 millones de dólares extra en ayuda al desarrollo para 2010, un total de 130.000 millones de dólares. Nuevas cifras proporcionadas por Save the Children muestran que las contribuciones de los miembros del G8 tienen un déficit de 20.000 millones de dólares, cifra que, si no se producen cambios, se incrementará a 25.000 millones el año que viene."Esperamos aprobar una iniciativa para la seguridad alimentaria en el mundo y aprobaremos entre 10.000 y 15.000 millones para todas las personas en el mundo que pasan hambre", explicó Berlusconi, que precisó que esta propuesta será bautizada "Iniciativa para la Seguridad Alimentaria de L'Aquila'" (veremos en que queda realmente esta nueva promesa...)
Paralelamente la organización de cada cumbre tiene un coste elevadísimo (seguridad, asesores, medios de prensa…etc). Aunque se trata de la cumbre anual del G-8 (Estados Unidos, Canadá, Japón, Italia, Alemania, Reino Unido, Francia y Rusia), cada día se irán incorporando nuevos países, entre los que figuran los cinco países emergentes (Brasil, México, Sudáfrica, China e India), Egipto, los países del Foro de las Principales Economías sobre Energía y Cambio Climático (Australia, Corea del Sur, Indonesia y Dinamarca), algunos países africanos (Angola, Argelia, Nigeria, Senegal, Etiopía), el presidente de la Unión Africana, cargo que actualmente ocupa el presidente de Libia, Muamar Gadafi, y los tres países invitados, que son España, Países Bajos y Turquía. Hay que dar contenido a estos eventos para que merezcan la pena y signifique algo más que pavonearse de “estar entre los grandes”…habría que exigirles que pusiesen como telón de fondo la foto de cada niño que muere mientras se reunen y no aprovechan esta oportunidad.