viernes, 11 de junio de 2010

Innovación y talento latente


No es nada nuevo que se contemplen determinadas realidades desde el punto de vista de sus potencialidades. Por ejemplo desde una óptica turística cuando hemos visitado determinadas ciudades posiblemente habremos pensado más de una vez “lo que podría ser este sitio si…” A nivel de personas sucede algo parecido. Conocemos a familiares, amigos/as hacia las que a veces lanzamos ese pensamiento nostálgico "lo que podría haber sido si..." Pero la mirada hacia atrás no ayuda. Sin embargo, el cine nos permite ver cómo las capacidades se hacen paso y en muchos casos alguién las facilita y desarrolla (el coach) para que un determinado talento -ese "Elemento" en palabras de Ken Robinson- que se encuentra “latente” se manifieste y llegue a cierto grado de plenitud… Me apasionan las películas en las que un “talento” se va haciendo un hueco en la realidad a pesar de las condiciones más adversas…Citemos algunas:
- Mi pie izquierdo (1989) reconocida con dos oscar y en dónde emerge el escritor y pintor en una persona con paralísis cerebral
-El indomable Will Hunting (1997) o el matemático que limpiaba en el MIT que va liberándose de sus traumas a través de su tutor -Robin Williams- también con dos oscar...
-El conocido Billy Elliot (2000) (un bailarín obligado a ser púgil) que expresa la sensación que tiene al bailar "No sé... Me siento muy bien. Al principio estoy agarrotado, pero cuando empiezo a moverme lo olvido todo. y... es como si desapareciera, como si desapareciera y todo mi cuerpo cambiara. Como si tuviera fuego dentro y me veo volando, como un pájaro. Siento como electricidad. Sí, como electricidad."
-Descubriendo a Forrester (2000) o como la literatura se hace paso en el Bronx gracias al apoyo de un afamado escritor que tiene que salir de su ostracismo...
-Cuatro minutos (2006) en donde una anciana pianista, que da clases de música en una cárcel alemana, descubre el talento de una joven y conflictiva presa, y decide presentarla a un certamen musical para jóvenes intérpretes. Las dos mujeres, absolutamente opuestas en apariencia, se van a ver obligadas a trabajar en equipo, a aprender a conocerse y a respetarse.
Si trasladamos estas situaciones tan variadas al contexto organizacional podríamos afirmar que existen potencialidades –innovaciones latentes- que hemos de permitir que salgan a la luz. No puedo resignarme a pensar que colectivos abundantemente ricos en capacidades humanas –aunque con pocos medios económicos- como suceden en muchas organizaciones del Tercer Sector no tengan un potencial “aún por desarrollar” para generar nuevas iniciativas y soluciones…Partiendo de esta hipótesis podríamos inspirarnos en los patrones –denominadores comunes en circunstancias tan diversas- que siguen los “facilitadores”o desarrolladores de talento para hacer que éste emerja y se desarrolle, en este caso, en las instituciones:

-DEDICAR TIEMPO A LO NUEVO: Los coach proponen que se dedique tiempo a prácticar para que el talento vaya ocupando su espacio…Igualmente las organizaciones tendrían que ir dejando espacio para lo nuevo, para el proceso creativo más allá de la búsqueda de soluciones a los problemas urgentes….De hecho se puede llegar a pensar en muchos contextos organizativos –como peligrosa suposición- que las innovaciones surgen en las organizaciones porque sí, son fruto del azar y de la suerte sin más…

-CONFIANZA EN LA CREATIVIDAD INTERNA. Los desarrolladores de talento confían en las posibilidades del otro para desarrollarse a pesar de las dificultades que atraviesan….Lógicamente en las organizaciones esta confianza debe situarse –no de forma unánime- en el equipo directivo e incluso a nivel de equipo de gobierno. Sin embargo muchas organizaciones se ven a sí mismas desde la resignación: no podemos hacer más…

-SITUAR LO NUEVO COMO RESPUESTA A LOS POSIBLES DESAFÍOS. Los coach plantean desafíos para que el talento se desarrolle…no se lo ponen fácil… Interpelan al individuo para que no se conforme con su situación actual y le enfrentan a sus barreras para que las supere. Los retos que tiene una organización o una reflexión estratégica constituye un magnífico punto de partida para situar la innovación y considerarla como una vía para afinar en la misión y en lo necesario para su cumplimiento…

-NO PARALIZARSE EN EL ANÁLISIS...PASAR PRONTO A LA ACCIÓN…Los desarrolladores de talento intervienen en la acción. No actúan desde una torre de marfil. La perspectiva cognitiva nos ilustra al respecto: sabremos lo que pensamos cuando lo hagamos…las ideas hay que ponerlas necesariamente en práctica para que realmente lo que es innovador vaya cobrando su verdadero significado –unas veces será sorprendente otras no tanto-.

Lo mejor de todo esto es ser consciente de que en el presente se encuentran los indicios de un futuro que emerge y de asumir, si adoptamos esta perspectiva, cuál será nuestro papel: facilitarlo o entorpecerlo.