lunes, 28 de diciembre de 2009

Sostenibilidad, fiscalidad, oportunidad


El Observatorio de la Sostenibilidad en España (OSE) lanza una nueva entrega de su informe anual en la que se descubren valores positivos en importantes indicadores ambientales, debidos en parte a los efectos de la recesión económica. Ante esta coyuntura, el OSE propone un “progreso sostenible” para alejarnos de riesgos de nuevas crisis cíclicas en el futuro. Subrayamos alguna de sus principales propuestas, realizadas después de un concienzudo análisis:

1) Un DISEÑO ECONÓMICO SOSTENIBLE requiere

- más EFICACIA PRODUCTIVA (atender básicamente a las necesidades reales de la sociedad),


- más EFICIENCIA (hacerlo con menor uso de recursos, sobre todo energéticos y una menor degradación ambiental: una economía baja en materia, energía y carbono)


-con mayor valor añadido, más INNOVACIÓN (añadimos SOCIAL Y TECNOLÓGICA) y, por tanto, MÁS COMPETITIVA.

2) GENERACIÓN DE EMPLEO VERDE: Es indispensable encontrar modelos de gestión en los que empleo, medio ambiente y bienestar se refuercen mutuamente (empleo verde). Son sectores emergentes para la aplicación de estos principios:

- LAS ENERGÍAS RENOVABLES,

- LA AGRICULTURA (intensiva integrada, extensiva, de calidad, ecológica) y

- UN “NUEVO ENFOQUE DE LA CONSTRUCCIÓN (nuevos edificios, hacia la autosuficiencia energética, y básicamente reconstrucción y modernización del patrimonio construido en clave energética y de habitabilidad) Según estimaciones actuales, una rehabilitación energética y modernización ambiciosa de viviendas (medio millón de viviendas al año) y de edificios puede llegar a generar entre directos e indirectos en torno a 400.000 empleos al año, que absorberían ya y durante décadas, más de la mitad de los 800.000 empleos que se estima se han perdido en el sector. Según distintas fuentes, entre todas las categorías de energías renovables se calcula que se podrían crear entre 200.000 y 250.000 empleos estables para 2020.

3) NO HAY SOSTENIBILIDAD SIN UNA MEJOR FISCALIDAD: Se precisa una reforma fiscal ambiciosa -no sólo con fines recaudatorios, sino también de orientación y reforzamiento de las políticas y programas sociales (mayor progresividad) y de las políticas energéticas, de recursos naturales, agua, suelo… (internalización de costes, incentivos y gravámenes para la racionalización y gestión de la demanda)- para que finalmente el mercado y sobre todo la fiscalidad trabajen por la sostenibilidad y no al contrario.

4) NO ES TARDE. La coyuntura actual ofrece unas grandes oportunidades para una reforma profunda de la estructura económica española. La caída del monocultivo de la construcción, basado en la vivienda de obra nueva, y de sus innumerables impactos ambientales, es una ocasión perfecta para redimensionar este sector hasta niveles en consonancia con las verdaderas necesidades sociales y evitando su inclusión en procesos especulativos, y para transformarlo hacia un modelo de mayor eficiencia energética y basado en la rehabilitación.


Como reiteradamente evocamos en esta bitácora a la sabiduría oriental: la caminata más larga comienza con el primer paso...