martes, 1 de noviembre de 2011

"Un litro de luz": eco-socio-innovación y sinergias


En reflexiones anteriores distinguíamos entre eco-socio-innovación y tecno-socio-innovación. Esta clasificación no implica que se utilice la tecnología en una sí y en otra no –la tecnología se utiliza siempre en la medida que son formas nuevas de resolver problemas pero orientados a necesidades básicas-. Esta diferencia la realizábamos para diferenciar aquellas innovaciones que solucionando un problema lo hacen de forma sostenible en el territorio mientras las segundas requieren la utilización de las nuevas tecnologías. Pues bién he aquí otro ejemplo de eco-socio-innovación.

Gracias a la web de la Fundación Codespa tengo noticias de esta innovación social y que podría formularse desde una pregunta básica ¿Qué se hace puede hacer con una botella de plástico de cualquier bebida? La mayoría de las veces simplemente la tiramos a la basura –me imagino que en su cubo de basura correspondiente. En los los barrios marginales de Manila (Filipinas) han empezado a aparecer hace poco estas botellas de plástico atascadas a través de agujeros circulares practicados en los tejados de metal.

Se trata de la materialización del proyecto “un litro de luz” (isang litrong liwanag), desarrollado por estudiantes del MIT (Massachusetts Institute of Technology) que, en colaboración con la fundación filipina Myshelter Foundation, busca atrapar la potencia del sol en una bombilla casera de ultra-bajo coste, para así traer la luz a las casuchas oscuras y tristes que llenan los barrios menos favorecidos del mundo. Las botellas, que están llenas de agua y lejía, se colocan perfectamente ajustadas en un agujero en el tejado como si fueran claraboyas y aseguran “que emiten luz equivalente a una bombilla de 55 vatios de electricidad”. Todo gracias a los rayos del sol, que viajan en vertical a través del envase y al chocar con el líquido generan una refracción horizontal de 360 grados que ilumina toda la habitación.

La meta de Myshelter Foundation, creada por el joven empresario filipino Illac Díaz, es iluminar un millón de casas filipinas antes de que termine 2012. Todo gracias a una bombilla solar que vendrá 100% del reciclaje y cuyo éxito se basa en ofrecer una tecnología simple y fácilmente replicable, capaz de ocuparse de las necesidades básicas de las comunidades en desarrollo.

El procedimiento para construir la bombilla es tan sencillo como el principio lumínico en el que se basa: se llena una botella de agua limpia, destilada o purificada para lograr una mayor claridad, y se le añaden tres cucharaditas de lejía para luego cerrar el tapón herméticamente. La lejía evita la formación de moho durante cinco años, para que el agua se conserve lo más clara posible.

Un vez preparada la mezcla, se introduce la botella en un agujero en el tejado que se sella con silicona; o en una lámina de fibra de vidrio, que se ajusta con calor al cuerpo del envase para evitar las posibles goteras. Ya solo hace falta sentarse a esperar a que salga el sol por la mañana.

En Manila existen 3 millones de casas sin acceso a la electricidad, con apenas espacio suficiente para poco más que dos camas de madera, sin ventanas; la única manera en que muchas familia pueda obtener la luz es a través de la única puerta abierta.

Por la noche, cuando cierran la puerta, se enciende una vela o una lámpara de queroseno, con el consiguiente riesgo de incendios para la vivienda y las de alrededor, que están construidos de materiales ligeros. Por eso esta bombilla, aunque no funcione por la noche, por lo menos les otorga seguridad por el día.

El proyecto, que comenzó en marzo 2011, ya ha instalado 15.000 bombillas en 20 ciudades del país.Y los que las tienen no dudan en decir que el resultado “es tan brillante que hasta cuesta trabajo mirar a las botellas”.

El Ayto. de Manila y el gobierno filipino han asumido los gastos para la fabricación de las bombillas, mientras que MyShelter Fundation se encarga de entrenar a los residentes en la manera de hacerlas.

El proyecto busca disfrutar de la iluminación solar sin coste alguno, pero también ayudar a los residentes a ahorrar en su factura de la luz reduciéndola hasta la mitad. Una buena manera de sobrellevar el creciente aumento de los precios de la electricidad que está sufriendo el país, un país en el que gran parte de los habitantes no llegan a un salario mínimo de 18 € al mes.

El proyecto viene avalado por su progresiva implantación en Brasil y México desde 2008, y con la unión de Filipinas ya se considera el mayor programa mundial para dotar de luz verde a los más pobres.

¿Se imaginan una alianza estratégica social entre esta iniciativa, Habitat y un Techo para mi país? ¿En qué medida podrían aumentar la calidad de vida de muchas personas? En todo caso esta ecosocioinnovación supera la "cerilla" :))



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