miércoles, 25 de agosto de 2010

"Locuras" para el desarrollo


La Innovación social es, en muchos ocasiones, ideas vanguardistas -parecen ocurrencias difusas y excéntricas- para el desarrollo económico global que proceden de empresarios sociales. Hace unos meses tuve conocimiento de otra locura de otro empresario social. Martin Fisher, cofundador de ApproTEC, crea y comercializa herramientas sencillas y baratas en Kenia y Tanzania. “Existe una gran necesidad de nuevas ideas en términos de desarrollo”, dice Fisher. Después de obtener el título de ingeniero en la Universidad de Standford, Fisher se fue a Kenia en 1985 con una Beca Fullbright. Se quedó. En estos países las familias solían plantar en pequeñas huertas los alimentos que necesitaban. Los gobiernos les proporcionaban al menos los servicios sanitarios y de educación básicos, y controlaban los precios de la mayoría de los productos. “No se necesitaba mucho dinero”, dice. “Podías vender el suficiente maíz o alubias como para comprar algunos bienes de consumo básicos como aceite para cocinar, azúcar o té. Ahora todo esto ha cambiado radicalmente”. El producto más conocido de ApproTEC es una bomba de riego llamada MoneyMaker que se parece al simulador de escalones de un gimnasio. La bomba cuesta tan sólo 38 dólares –o 78 si se trata del modelo superior-. Funciona de una manera muy sencilla ya que normalmente es manejada por una mujer que lleva una prenda larga. La MoneyMaker incrementa enormemente la productividad de las huertas rurales y hace que no sea necesario subir agua del pozo con cuerdas y cubos. ApproTEC estima que sus productos –incluyendo las 24.000 bombas vendidas en el 2005, generan al año unos 33 millones de dólares adicionales en concepto de salarios y beneficios en Kenia, o lo que es lo mismo, cerca del 0,5% de su PIB. Fisher afirma satisfecho: “Poder ver el impacto es una gran recompensa”, dice. “He estado durante muchos años sin cobrar salario alguno, pero cuando me voy al campo y veo los cambios que hemos logrado en las vidas de no sólo unas pocas personas, sino muchísimos miles de personas, cuando me levanto por la mañana me siento realmente bien”.